Aprendizaje en entornos digitales (notas a Expocampus 2014)

Expocampus 2014, Congreso sobre formación online, eLearning y lectura digital

Últimas tendencias y futuros retos del eLearning y de la lectura digital


Los entornos de aprendizaje cambian con la irrupción de la red desde una perspectiva tecnológica (las herramientas sobre las que se articula el conocimiento) pero fundamentalmente en el plano interactivo, en cuanto se es capaz de acceder al conocimiento de una forma directa.

(Intervención de Eduardo Punset)

El presente y el futuro, en todos los ámbitos, son multidisciplinares. La complejidad del mundo hace que sea imposible abordarla, para crear una comprensión contextualizada, desde un solo ámbito de estudio. No se requiere tanto conocimiento experto como la capacidad de formar equipos que planteen preguntas pertinentes y creativas, que abran nuevos espacios a la investigación y al aprendizaje.

Surgen por tanto nuevas competencias: la atención, la capacidad de observar y preguntarnos por un hecho; el trabajo en equipo, donde creamos conocimiento compartido -desde una perspectiva multidisciplinar; y, el trabajo desde la capacidad de conmovernos (el objetivo es cambiar el modelo de trabajo: aquello que nos atrapa hará que trabajemos con intensidad, con pasión, reconociendo a las emociones y sentimientos su espacio como herramientas para el descubrimiento y el aprendizaje).

(Intervención de Enrique Dans)

Los libros, como repositorio limitado, presentan un entorno cerrado de conocimiento. Una publicación escolar es un proceso de selección, adaptación curricular y redacción de un conocimiento en el que no interviene el alumno y que no toma en cuenta su contexto concreto. En un libro todo el conocimiento obedece a un currículum y un currículo (más o menos oculto) por los que se seleccionan aquellos conocimientos que se consideran necesarios para los estudiantes. Las razones por las que se decide sobre la pertinencia de esos conocimientos son opacas al proceso de aprendizaje.

La red ofrece un entorno interactivo y abierto en el que las publicaciones obedecen a la lógica decisoria del autor, pero en el que su intención es completamente independiente de los enlaces que se producen a su trabajo. La decisión de acceso a un contenido recae en el receptor. Así logramos es no apartar a los niños de su entorno, que es digital y conectado. Esto no quiere decir que no haya que establecer un proceso de enseñanza para manejarse/comprender los entornos digitales. Ser nativo digital conlleva naturalidad en el manejo de dispositivos, pero no una capacidad innata para la producción o comprensión de contenidos.

(Intervención de Esperanza Román)

Aunque no se puede comparar entre los contextos de los diferentes países (regulación, organización escolar, movilidad alumnado/profesorado), en Estados Unidos se experimentan modelos de e-learning que luego son adoptados/adaptados en otros contextos geográficos, v.gr. los MOOCs. Podríamos decir que estos cambios afectan a la creación, acceso y difusión del conocimientos (plataformas de enseñanza, libros de texto abiertos a la colaboración); al análisis de los datos que se obtienen en los entornos de e-learning (learning analytics); y, a la metodología (ludificación, centrada en el alumno, móvil, multicanal, adaptativa, social, sobre simulaciones).

El valor educativo -de aprendizaje y docente- se traslada desde el tiempo que  se pasa en clase o aprobar un examen, a la demostración de un dominio en determinadas tareas.

(Intervención de Germán Ruipérez)

El cambio principal que ya estamos observando en la educación es el de el uso de las plataformas digitales como una ampliación de nuestra capacidad cerebral. Repositorios para el archivo de documentos y datos; los búscadores como herramientas de acceso a esos datos y fuente de informaciones; lo digital como espacio comunicativo. Estamos por tanto dentro de un ámbito de mente conectada, en el que podríamos afirmar que nuestro cerebro ya se encuentra ampliado digitalmente, a través de toda la información que volcamos en la red y las estrategias que creamos para acceder a ella. El uso de dispositivos (chips) para controlar digitalmente algunas funciones biológicas aceleraría este proceso.

La realidad, que es una reconstrucción cerebral de diversos estímulos (y que no distingue si son éstos digitales o analógicos), es, cada vez más, construida en entornos digitales.

(Intervención de Danial Cassany)

La educación en el acceso a la información se articula como fundamento de la competencia digital: leer un texto es situarlo, comprenderlo respecto al contexto del lector y el escritor; a la vez que requiere una competencia de aprendizaje que nos permita reconocer la relevancia de un texto en la red.

Escribir -y leer- es un proceso de contextualización de mensajes, de hacer propio un texto a diferentes contextos. Los entornos digitales tienen un lenguaje narrativo propio en el que Likes y Retweets surgen cono forma de escritura y lectura (trasladamos textos a nuestro propio contexto, apropiándonos de ellos). Pero además leer, junto a una búsqueda de información, es establecer un diálogo crítico, en el que debemos aprehender la ideología que encierra el texto.

Se proponen tres temas clave  para la investigación de entornos digitales:

  1. La identidad digital: el primer email; perfil social y grupos; lo público/privado; mis imágenes; la protección personal…
  2. La cultura digital: lo popular/culto; lo vernáculo y curricular; remix; cortar y pegar y citación.
  3. Normas digitales: cibermaneras, idioma y registro, escritura estándar/ simplificada; alfabeto latino/no latino.

(Intervención de Mario Stofenmacher)

España ha perdido en estos últimos años su liderazgo en e-learning porque otros países de su entorno como Reino Unido y Francia han avanzado más rápido.

Existe una diferencia entre formar para trabajar y formar en el trabajo respecto a las habilidades que hemos adquirido. El primero es una formación generalista propia de las universidades, que abarca diversos conocimientos que se consideran necesarios para trabajar en un sector; el segundo es la formación que recibimos para el puesto de trabajo que ocupamos, atendiendo a las necesidades que tenemos para solventar aquellos problemas propios de proyectos concretos.

Para la formación en el puesto de trabajo el e-learning ofrece uno de los formatos preferidos por los empleados. Para la planificación de la formación online hay que conocer la realidad de cada empresa y conocer el tipo de puesto de trabajo que ocupa cada trabajador. No en todos los puestos se tiene el mismo acceso a la red para llevar a cabo esta formación, aunque la tendencia es hacia una formación multimodal: en cualquier momento y en cualquier lugar.

Trabajando hacia una adecuación para el puesto de trabajo, existen las universidades corporativas, propias de las empresas, ofreciendo contenidos, servicios, tecnologías, certificación y habilitación específicos, creando una metodología para el recorrido de aprendizaje del empleado y para la de la empresa en globalidad, definiendo la formación en cuanto a los proyectos presentes y objetivos deseables en un futuro.

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Acerca de gabrielrosabernaez

Doctorando en Educación en la Universidad Complutense. Escribo sobre la ecología de los medios de información, comunicación y aprendizaje; y sobre sistemas complejos y epistemología.
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